El proyecto se ubica en un fraccionamiento de amplias áreas verdes y se compone de cuerpos longitudinales sobrepuestos y desfasados entre si, diferenciados para su mejor orientación. El conjunto de volúmenes se desplanta en diferentes niveles y crea un esquema de patio central inspirado en la arquitectura vernácula que nos recuerda el patio central español.
Se construyó en un terreno de 814 m2 cuya topografía en desnivel se aprovechó para crear terrazas ajardinadas en los techos y así sacarle provecho a las maravillosas vistas con las que cuenta el sitio. Se apostó por una fachada discreta hacia la calle por medio de un marco de concreto con muros abocinados siendo este el acceso a la casa, mismo que se diseñó en su interior a doble altura rematando en un ventanal para aprovechar la vista hacia el bosque en el horizonte y en primer plano apreciar la alberca, siendo esta el corazón de la casa ya que todos los espacios públicos tienen vista hacia la misma. En el acceso también se generó una plaza que integra en el paisaje una fuente en sintonía con el contexto urbano y natural. Al final de la pendiente en el último nivel se localiza el jardín más grande y un área de esparcimiento que aloja un salón para eventos, un spa y dos búngalos para hospedar a los invitados.
Los materiales que se usaron son principalmente vidrio, concreto, aplanados de cemento, metal y piedra, mismos que se integran armoniosamente con el entorno.