El cliente pidió completa privacidad anulando por completo la visibilidad al exterior generando esta fachada simple pero con personalidad única en su entorno, se conservaron los arbustos y se incluyo un rodapie en cantera rosa para darle continuidad a lo ya existente.
Nuevamente la cantera le da un toque artesanal, la piedra proveniente de la región de Querétaro, donde su color y textura se complementa con el blanco cálido contrastando con el Jardín central a doble altura donde se respira tranquilidad en el lugar.
Espacios abiertos generados por la integración del jardín central resolviendo las circulaciones a las distintas áreas del inmueble. acabados sencillos como aplanados finos terminados en blanco dan amplitud al espacio, la cantera se vuelve protagonista en muros para darle dinamismo a las áreas.